Research, Education & Dialogue

El vuelo de una mariposa

Por María Cristina Herrera
Editorial Alexandria
Miami, 2007
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Del prólogo
Padre José Conrado Rodríguez


De la opción por la confrontación y la violencia, María Cristina, como otros muchos cubanos, pasó a la opción por el diálogo pacífico, aceptando las diferencias y buscando el cambio, por ese camino, hacia una sociedad, justa, libre, democrática. Por eso entró en el diálogo propuesto por el Estado cubano a finales de los 70’s, aunque sin engañarse, pues como ella misma apunta: “dentro de Cuba, de parte del poder, no hay costumbre de dialogar genuinamente” pero sabiendo que los procesos se inician pero uno nunca sabe hasta donde pueden llegar; acaban dando lugar a transformaciones inusitadas e inesperadas. Esto también queda constatado cuando señala que: “el reloj del tiempo cubano, histórica e histéricamente…ya comenzó un conteo regresivo a favor del cambio”.

El cambio está ahí, a las puertas. El último capítulo, “Ya, pero todavía no”, nos enfrenta a esa realidad. El hombre le tiene miedo al cambio, a lo desconocido, al futuro. Y en Cuba más, porque hemos perdido la costumbre de llevar las riendas de la propia vida. El paternalismo del Estado omnipotente y omnipresente, las consecuencias que han tenido que afrontar los que se atreven a pensar diferente o a buscar otros caminos que los trillados y conocidos (por no decir impuestos y mantenidos, por y desde, el poder), hacen que ese miedo se convierta en colectivo y compartido por mucha gente. Nada mata más la imaginación que vivir sin esperanza. Por eso estas páginas son un canto al futuro, una invitación a la esperanza y una incitación al cambio. Y por todo ello, son un poco subversivas.

María Cristina es una persona excepcional: todo lo que ha logrado en la vida ha sido a costa de mucho esfuerzo… caminar, escribir, comer por sí misma. Lo que para otros ha sido fácil, a ella le ha resultado difícil, un escollo a vencer, que la ha obligado a superarse a sí misma, en cada momento, a cada ocasión. Pero no me contradigo si afirmo inmediatamente, que María Cristina es una cubana corriente y moliente, o más bien doliente: en las últimas cinco décadas, su experiencia ha sido como la de tantos, más bien diría, como la de todos los cubanos… “sangre, sudor y lágrimas”.

Estas páginas que el lector tiene en sus manos nos hablan a un tiempo de la doble dimensión común y de excepción de la autora. Yo lo expreso de otra manera cuando digo que María Cristina no es minusválida, sino superválida… ha sabido hacer fuerza de su debilidad y convertir lo que pudo ser una vida dependiente e inútil, en una aventura de independencia excepcional y de máxima utilidad, para sí misma y para los demás. Ella, tan “postrada”, vive levantando ánimos y resucitando muertos. Ella, tan “solitaria”, ha convertido su casa en un hogar para cuantos pasan y llegan. Ella, tan necesitada de ayuda, se pasa la vida ayudando a los demás.

Fragmentos del libro

A los lectores

Por un cúmulo de razones diversas, siempre he vivido con apasionado interés, tanto experiencias positivas como negativas, unas y otras han sido siempre nutritivas y aleccionadoras. Comparto el criterio humanista de que solamente es error aquello de lo que nada aprendemos… Leer más






Capítulo 1 Mis años santiagueros

Siempre digo con especial orgullo nacional que yo nací en Santiago de Cuba en 1934.

[...]El actual gobierno en Cuba ha mantenido la tradición de celebrar el 26 de Julio cada 5 años en la cuna del son cubano. También el año de 1934 tiene su carga histórico-patriótica: fue en ese año que se derogó la infamante Enmienda Platt. Desde entonces pesa sobre la Isla y su población el recrear la relación con los Estados Unidos.

Este desafío se mantiene en el presente y compulsa el futuro de nuestro país. La geopolítica no cambia y es imposible pretender vivir permanentemente enfrentados a la nación más rica y poderosa del planeta, que es, además, nuestro más cercano, mayor y mejor mercado natural. La opción viable y sustentable es una convivencia pacífica y digna: ni por debajo ni enfrente sino uno al lado del otro... La presencia cubana rica, diversa y permanente en tierras floridanas refuerza adicionalmente la importancia de este futuro armonioso entre Cuba y su vecino del norte. Leer más

Capítulo 2 Mi primera etapa en Miami

Esta etapa va desde septiembre de 1961 a septiembre de 1966. Fueron cinco años duros y difíciles. Aunque ya yo era una joven de 27 años, profesional y bilingüe, llegar sola, sin un centavo, al entorno extraño y agitado de Miami post-Girón fue una experiencia distinta, dolorosa, confusa y enriquecedora a la vez.

Al salir del avión me percaté que no traía dinero alguno en la cartera. Al pasar Inmigración le pedí al funcionario que me facilitara una monedita de diez centavos a fin de avisarle por teléfono a un tío para que pasara a recogerme. Al día siguiente le devolví la monedita pegada a una tarjetica 3x5 dentro de un sobre. Leer más


Capítulo 3 Mi vida Boricua

Creo que los cubanos podríamos compartir con los boricuas nuestra lucha por la soberanía y nuestra capacidad de supervivencia..., contra viento y marea... Sería bonito y solidario que juntos, unos y otros, encarnáramos los versos que dicen:

Cuba y Puerto Rico son
de un pájaro las dos alas
reciben flores y balas
en el mismo corazón.

Mi estancia breve en la Isla me dio la oportunidad de conocer y querer a gente sencilla, sincera y servicial. Leer más

Capítulo 4 Mi segunda etapa en Miami

“¡Cómo cambian las cosas..., en Cuba tú eras la hija de Gustavo Herrera... y en Miami yo soy el padre de María Cristina Herrera...!” Hasta su muerte en mayo de 1979, mi padre vivió jalonado por su tristeza de no ser ya el proveedor de la familia y su orgullo de que yo hubiese llegado a serlo. Leer más


Capítulo 5 La madre del Cordero

Los socios y amigos del Instituto de Estudios Cubanos (IEC), saben que éste es mi apodo afectuoso y jaranero en nuestro entorno.

[...] Por más de treinta años en el IEC hemos vivido y testimoniado un compromiso con la búsqueda de la verdad iluminados por la filosofía y la praxis del diálogo..., un compromiso -en palabras de Emilio Cueto –con quien comparto por ya 37 años una preciosa amistad-:

“... y... el Instituto que no está en ninguna parte, está en todas también. Veo al Instituto en las reuniones de ASCE, en las conferencias de LASA, en las Ferias del Libro de Miami, en la Librería de Salvat, en los CEAs y CEAPs de Cuba y hasta en el Nitghtline de Ted Koppel... Gracias al Instituto hoy puedo mirar hacia Cuba como una sola Nación y a los cubanos como un solo Pueblo. Gracias al Instituto puedo alegrarme tanto con un Premio a Alicia Alonso como a Néstor Almendros; con el “Cervantes” de Carpentier y de Cabrera Infante; con los triunfos deportivos de los atletas isleños y los éxitos económicos de los empresarios exiliados. Gracias al Instituto lloro por el ciclón que atraviesa La Habana como la Pequeña Habana. Gracias al Instituto me esperan abrazos desde Hialeah a Camagüey. Gracias al Instituto, en fin, soy cada día más, un cubano de Todos y para el bien de Todos.” Leer más

Capítulo 6 Mucha fauna y poca flora

Habitualmente, en el curso del año 1979 y hasta agosto de 1980 viajé incontables veces a Cuba. Como formaba parte del “Comité de los 75” -encargado del trabajo de fletar los vuelos para recoger a los presos políticos y sus familiares-, yo volaba y regresaba en esos aviones. Algunas veces estaba solamente un día en la capital. Pero siempre que disponía de algunos días llegaba a Santiago a estar con mi gente.

[...] Este proceso de reencuentro cubano que empezó en noviembre de 1978 desató nudos gordianos, impulsó procesos nuevos y sorprendentes, provocó convulsiones múltiples tanto dentro como fuera de Cuba.[...] Para mí no es sólo un sueño sino una realidad en proceso que apunta hacia esa necesaria colaboración entre cubanos de allá y de acá... en la edificación de una nueva alborada para todos los que sabemos que ha de llegar. Leer más


Capítulo 7 El regreso de una hija "no pródiga"

Mi condición de mujer de la Iglesia es elemento central de mi existencia desde los trece años.[...] La obra paciente de todos en la familia eclesial cubana -en ambas orillas del Jordán criollo- cosechará el ciento por uno que promete Jesucristo en su prédica sobre el Reino... Lo consolador para nosotros es saber que lo importante es sembrar, en la certeza de que habrá cosecha que otros recogerán. Personalmente, ya husmeo el aroma de esos frutos anticipados en actitudes, criterios y conductas frescos que se perciben en ámbitos cubanos hasta hace poco crispados por el miedo, la desconfianza, el desconocimiento y la desesperanza. Leer más

Capítulo 8 Apertura y apretura

Tres países que comparten el tener enormes diásporas a lo largo y ancho del planeta son China, Israel y Cuba. Mientras que los dos primeros han logrado y mantenido, mayormente, diásporas amistosas y solidarias... en el caso cubano no ha sido ni es igual.

A pesar de los cambios innegables entre la Isla y su Diáspora, a partir de 1978 y aceptando que los que mandan en Cuba hubiesen querido cambiar la bioquímica política de la diáspora criolla... por y para mantenerse en el poder... en verdad, esto no ha sido así...

La enorme mayoría de los cubanos que viajan regularmente a su tierra natal lo hacen por razones familiares y sentimentales. Todos los que radicamos fuera de Cuba sabemos el maltrato que sufrimos de parte de los que forman la burocracia oficial y oficiosa cubana. Los no cubanos pagan menos y reciben un trato cortés y amistoso... Gestiones y costos de viaje, regulaciones aduaneras, suministros y servicios en Cuba, transporte doméstico, todo cuesta siempre mucho más a los cubanos que viajan de visita.

[...]Repensando y recordando las peripecias mayores y menores que hemos vivido y compartido como cubanos regados por nuestra Isla y su Diáspora me asaltan todavía preguntas no respondidas a cabalidad. ¿Sabemos, en verdad, los cubanos cómo queremos ese mañana común?

Otra pregunta: ¿hemos aprendido los cubanos el arte del diálogo, el debate y la negociación? Sin estas destrezas no hay manera de edificar esa Cuba que vuelva a ser el Hogar Común en el que todos tendremos un lugarcito cálido y propio. Leer más

Capítulo 9 Reclamo y rescate de espacios en Miami

La democracia está reñida con la arrogancia, la prepotencia, el fanatismo, la mentira, la hipocresía, el abuso, la envidia.

No existe la democracia perfecta: todas las experiencias democráticas en la Historia han tenido problemas, han fallado en algo. Winston Churchil ya dijo: “la democracia tiene muchos problemas..., pero es lo mejor que hemos inventado para vivir civilizadamente...” La humanidad al entrar el III Milenio pudiera agregar que cada generación, cada cultura y cada país tiene que cincelar su vivencia democrática. La democracia no puede importarse; hay que esculpirla, paso a paso y golpe a golpe desde adentro.

[...] En mi idiolecto criollo los cubanos que yo llamo “bisagras…” son compatriotas en la Isla y dispersos por el mundo que facilitan –por múltiples formas de pensar y de sentir- el flujo del diálogo y el potencial de cambio en el proceso meándrico y agobiante… del cotidiano vivir en Cuba Leer más

Capítulo 10 En el umbral del Tercer Milenio

Al nacer el Tercer Milenio hay sucesos y experiencias sensibles que marcan la vida de todos en el mundo y la mía en particular. Solamente una vez cada diez siglos nace un milenio: las telecomunicaciones rápidas, instantáneas, multilingües y multiculturales permitieron un espectáculo a nivel planetario, en verdad fascinante, de la bienvenida al siglo XXI.

De alguna manera, si bien con expresiones propias y distintas, más o menos, presenciamos también pujos de democracia y libertad en muchos rincones del mapa mundial. Los que se empecinan en tratar de imponer su experiencia democrática a otros olvidan que hay varios modelos de democracia; que las democracias en la historia han tenido problemas y han sido todas imperfectas o inconclusas –de alguna manera—; que cada pueblo produce su manera de entender la democracia y que nunca la democracia se importa: se hace y se come en casa. Leer más

Capítulo 11 ¡Ya...pero...todavía no!

El 31 de de julio de 2006 la TV en Cuba dio la noticia más impresionante y novedosa de los pasados 50 años en el acontecer nacional: “¡El Comandante en Jefe delega, temporalmente, el poder a su hermano Raúl y a un grupo escogido en la élite gobernante

[...]Escojo para concluir mi vuelo de mariposa cubana un texto de mi querida amiga y colega Marifeli Pérez Stable en su último libro:

“¿Qué tipo de clase política surgirá en Cuba? En un escenario sinosovietnamita, apoyaría el Partido Comunista a un Deng Xiaoping? Si tiene lugar a corto o medio plazo una transición democrática, ¿qué clase de líderes surgirán? ¿Hay un Hugo Chávez entre la oficialidad de menor rango de las fuerzas armadas? ¿Quién podría parecerse a un Leonel Fernández, que gobernó bien la República Dominicana a fines de los años noventa y de nuevo desde 2004, o a un Arnoldo Alemán, que se halla bajo arresto domiciliario por corrupción y quién practica un tipo de política mafiosa en Nicaragua? ¿Podría la sociedad cubana producir un Lula o un movimiento del tipo del zapatista pero con una base urbana? ¿Existe un cubano o una cubana de origen africano que pueda estimular a sus compatriotas de raza a reclamar lo que les pertenece al modo que lo está haciendo Morales en Bolivia? En el momento oportuno, las respuestas a estas preguntas nos dirán si Cuba se ha embarcado en una transición o si, por el contrario, se ha afincado allí un régimen híbrido” Leer más

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